CARABAÑA (Madrid) Última de feria, novillada sin picadores

Informa y fotos: Rául Barbero

Tarde histórica en Carabaña con novilleros de tres naciones hispano lusas con puerta grande para el ecuatoriano Patricio Fernández Cobo y el español Francisco Montero.

Muchos, muchos años han tenido que pasar para que un matador cortara un rabo en Carabaña, tantos que nuestra memoria no alcanza a recordar memorable triunfo.

Ya en los variados lances de recibo, en el novillo que le tocó en suerte, segundo de la tarde, dejo la impronta que marcaría la extraordinaria faena que realizó.  Derrochó torería hasta no más poder y cautivó al respetable en los tres pares de banderillas que ejecutó con maestría. El de blanco y plata brindó al público y supo sacar de su enemigo toda la energía que llevaba. El novillo acudía con prontitud al engaño una y otra vez, humillando en su embestida. Una faena de poder a poder, por ambos pitones y con ambas manos, en definitiva una faena redonda que levantó al público de sus asientos. Acertado con el acero, mató de una estocada casi entera y descabello.

Triunfo también para Patricio Fernández Cobo en el primero de la tarde, un colorado ojo de perdiz que cabeceó con la muleta. Ganas y pundonor del ecuatoriano pupilo del diestro Matías Tejela, que le valieron las dos orejas.

Aunque voluntarioso, el portugués Sergio Nunes fue el peor parado de la terna. Realizó una faena que no conectó con los aficionados. Desacertado con las banderillas, entró a matar tres veces tras sufrir una voltereta sin consecuencias.

Con lleno, se lidiaron dos novillos de José María López, 2º premiado con la vuelta al ruedo y 3º y uno el 1º de Dehesa de Guadarrama.

Fernández Cobo: Dos orejas

Francisco Montero: Dos orejas y rabo

Sergio Nunes: Palmas