CARABAÑA (Madrid) Novillada sin picadores

 

Siempre es un placer volver a la raíces, a los pueblos que siguen manteniendo la tradición de celebrar los toros en su plaza mayor. Pisar el coso de Carabaña es oler a sabor añejo, arena, charanga, talanqueras, aficionados en el ruedo, toro grandón… y el pilón, aunque en los últimos años el coso carabañero halla perdido un pellizco de su romanticismo al dejarlo aislado, aún así, un claro ejemplo de la plaza en la plaza.

Se presentaba un cartel interesante con una terna llamativa, pues se anunciaban dos novilleros argandeños, Adrián Quinterio, que repetía tras el año pasado y Rubén Fernández “Cuatio”, varias veces campeón de España de recortadores, faceta que compagina con el arte de Cúchares, siendo esta su despedida como novillero sin picadores pues debutará con los del castoreño al día siguiente en Mejorada del Campo. 

Abrió plaza Adrián Quinterio con un vistoso saludo capotero abrochado con una ajustada media y una revolera. Comenzó la faena de muleta con naturales ayudados. El novillo siempre embistió con la cara alta y a medida que transcurrió la lidia se quedaba corto, Quinteiro tragó y ligó varias series con ambas manos, resaltando una buena tanda templada con la zurda al final de su trasteo, digna actuación que emborronó con el fallo de la espada quedando al filo de la puerta grande . 

De igual manera  el colombiano Santiago Viloria no redondeó su faena con el acero, le tocó en suerte un novillo manejable al que toreó con facilidad y solvencia con un toreo variado con muletazos sueltos intercalados con pases de pecho, manoletinas y un desplante rodilla en tierra.  

El triunfador de la tarde ya dejó su carta de presentación en un quite por tafalleras al segundo de la tarde. Ya con su enemigo, Rubén Fernández anduvo bullicioso con el capote y después realizó una vibrante faena conectando inmediatamente con el público. Firmó una seria actuación donde el novillo llegó a voltearle sin consecuencias. Faena compacta, estructurada y basada con la mano derecha llegando a dibujar muletazos de largo trazo y ceñidos pases de pecho además de algún natural de buen aire. Un pinchazo y estocada le valieron para desorejar al último de la tarde. 

Con casi lleno, se han lidiado dos Novillos de Dehesa de Guadarrama y uno tercero de José María López de la Torre, de correcta presentación, serios y cuajados. El 1° reservón, 2° manejable, 3º, número 17, premiado con la vuelta al ruedo.


Adrián Quinteiro: Silencio

Santiago Viloria: Silencio 

Rubén Fernández: Dos orejas

Incidencias: Santiago Viloria sustituía a José María Santiago 'Quinito'.